El níquel-fósforo (NiP) constituye una alternativa inteligente al oro, ya que, aunque este último ofrece excelentes propiedades técnicas, su uso resulta muy perjudicial desde el punto de vista ecológico. Nuestros análisis muestran que los metales preciosos pueden generar hasta el 70 % de las emisiones de un conector.
La innovación consiste en que
nuestra superficie de níquel-fósforo (NiP) sustituye a las gruesas capas de oro sin mermas funcionales.
El resultado: reducimos el consumo de oro en más del 90 %. De este modo, la huella de carbono de todo el conector se reduce en torno a un 75 %.
Además de nuestras seis instalaciones de galvanoplastia propias, contamos con un laboratorio de galvanoplastia propio equipado con la tecnología de ensayo más avanzada, lo que nos permite trabajar constantemente en el desarrollo de nuevos recubrimientos sostenibles.
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