Nuestra tecnología de inserción a presión con Tcom press® cumple con los exigentes requisitos del sector de la automoción. En lo que respecta a la conexión de la placa de circuito impreso, nos centramos en la tecnología de inserción a presión, concretamente en la zona de inserción Tcom press®, desarrollada por nosotros y utilizada con éxito. En la actualidad, fabricamos más de 5000 millones de contactos de inserción a presión al año para la industria de la automoción.
TCOM PRESS® destaca por:
Mediante la técnica de inserción a presión, fabricamos un conector para placas de circuito impreso extremadamente robusto y resistente a la suciedad, capaz de soportar vibraciones, golpes, gases, humedad, agua y polvo. Los conectores robustos para placas de circuito impreso fabricados con la técnica de inserción a presión presentan una tasa de fallos (FIT) diez veces inferior a la de los conectores soldados automáticamente. Se emplean, por ejemplo, en sistemas de airbag y en módulos ABS y ESP, ya que la transmisión de señales en estas aplicaciones no debe fallar bajo ninguna circunstancia.
¿Cómo? La técnica de inserción a presión genera, con una fuerza de inserción mínima, una fuerza de sujeción máxima entre el conector y la placa de circuito impreso. Durante la inserción, se presiona un pasador de inserción con una diagonal mayor que el diámetro del orificio en un orificio pasante de la placa de circuito impreso. En la zona de inserción, el pasador del conector es flexible, de modo que la placa de circuito impreso no se deforme por las fuerzas físicas durante el proceso de inserción. Se produce una soldadura en frío entre el pasador de contacto y el orificio metalizado de la placa de circuito impreso: una unión mecánica estanca al gas, resistente a la corrosión, de baja resistencia y con buena conductividad eléctrica, que también es apta para el encapsulado. Además, está especificada en la norma DIN EN 60352-5 y mantiene la fiabilidad del contacto incluso bajo cargas mecánicas y térmicas muy elevadas, como vibraciones, flexión, humedad, polvo y cambios de temperatura, y resiste incluso cargas de aceleración por impacto de hasta 200 G. Las fuerzas G definen las cargas que actúan sobre el cuerpo humano, un objeto de uso cotidiano o un vehículo debido a cambios en la magnitud y/o la dirección de la velocidad. A modo de comparación: tras la reentrada en la atmósfera terrestre, una cápsula espacial se ve sometida a una fuerza G de aproximadamente 7 G.